Si, parece descabellado el
planteamiento, sin embargo no lo es; después del ensayo de abril de 2013 cuando
la oposición venezolana convocó a sus partidarios a la calle, rechazando los
resultados electorales, planificó una nueva arremetida social de calle, como fue
el Plan la Salida con barricadas, y posiciones de guerra en las ciudades del
país, donde lamentablemente murieron un gran número de venezolanos gracias a su
intento fallido de encender un conflicto de calle y así justificar un estado de
excepción nacional que trajera consigo un estado de desgobierno lo cual
permitiría a las fuerzas yankees penetrar el territorio nacional con la excusa
de la ayuda humanitaria.
Gracias a la valentía del pueblo
chavista que mantuvo la serenidad y aguantó con mesura una reacción violenta, todo
terminó con un gran fracaso, inmediatamente comienza el nuevo plan y es Gestar
un Golpe de Estado Democrático.
Dicho golpe, viene acompañado de
una serie de acciones que van dirigidos a atacar la psiquis social del pueblo
para luego conseguir en forma democrática un resultado adverso a la revolución:
FRENTE ECONÓMICO: éste comprende
el escenario que toca el estómago de las familias venezolanas, no se trata de
desfavorecer el bolsillo sino que, se pone sobre la mesa la necesidad de
encontrar productos de la Cesta básica, que comienzan a escasear directamente, jugando
con una herramienta del sistema capitalista como lo es la Oferta y la Demanda,
esta estrategia genera con el apoyo de la empresa privada un desabastecimiento
generalizado, inicialmente disminuyendo
la cotidianidad de la distribución de los productos básicos, una vez que se
reduce la distribución de los productos entran en juego las consecuencias
colaterales del frente económico, como lo son: el
