No es momento para andar despellejando al otro por debilidades que han sido siempre infundadas por la lógica de la dominación.
Qué hacemos si encendemos un debate sobre las maneras que todos tenemos para hacer la revolución, quizá perderíamos la visión del bosque, nos sentaríamos a descifrar árbol por árbol, su follaje, su raíz, su tronco, su tamaño, entre tantos otros detalles.
Corremos el riesgo de querer ver a todos los arboles iguales, y de verdad los bosques sin diversidad