La necesidad de
avanzar en la construcción colectiva de la revolución pasa por comprender las
razones que nos han llevado a plantear que es solo juntos que se construye un
proceso de liberación de nuestros pueblos, y es solo juntos porque desde la
individualidad se sigue alimentando el estado capitalista burgués que tanto nos
dijo Chávez, debemos pulverizar, además, no es sino hecho polvo que podremos
construir lo nuevo.
Comprender la
coyuntura histórica que hoy nos ha tocado vivir y de la cual somos
protagonistas, nos debe llevar a revisar nuestro pasado, reconociendo en
“el que hacer de la Historia y la historiografía” aquello de que siempre la
escribirán los vencedores. Esto de los vencedores será siempre el
reconocimiento individual a quienes manejan el poder y el orden social,
reconocimiento y exaltación a quienes se apropiaron de los medios de producción
y de las relaciones sociales de poder establecidas como un orden natural de la
humanidad.
Desconocer en la
historiografía nacional el movimiento social es una virtud del poder
hegemónico, desconocer a: los negros, indios, mulatos, los sin tierra que
participaron en los movimientos emancipatorios después de 1810, se arrimaron a
la corriente Zamorana por la libertad de nuestras tierras, construyeron
carreteras y cosecharon haciendas de Cacao y Café a finales del siglo XIX e
Inicios del siglo XX, a quienes
participaron en la explotación petrolera, a quienes lucharon contra la
tripartita después del 58, a quienes
murieron a manos de la derecha, a todas las víctimas del plan Cóndor en el Cono
Sur, a quienes por siempre han clamado libertad desde la juntura. Es reducir
nuestra memoria a la iconografía y a los “Héroes” de la Patria.
Por ello siempre
la historia desde la academia pondrá uno al lado del otro a todos los
Presidentes de Venezuela sin distinguir
sus ideas y los poderes a que responden, pondrá una fecha junto a otra
sin visualizar la realidad concreta de esos famosos “Periodos Históricos” pues
no necesita la historia y la historiografía más que echar el cuento. Allí uno
de los grandes problemas de la historia como ciencia, pues nos deja la
construcción del pasado como una recolección de nombres y fechas sólo para la
diversión de la imaginación.
Podremos juzgar
la forma como está contemplada la historia, pero ello no responde a su esencia
en si misma. La historia
también responde a la necesidad de crear un orden social como estado natural,
que además como visión del pasado no nos permite reconocernos en ella, sólo
verla a la distancia como si no fuésemos víctimas y victimarios de ese pasado.
La historia hoy
debe transformar sus formas, desde el reconocimiento en el pasado para
determinar nuestras acciones, pues la lectura crítica de la realidad concreta
no se determina a sí misma, porque la realidad concreta responde a un hilo
conductor enraizado en el pasado ancestral, en el pasado de largo,
mediano y corto plazo, pues el reconocimiento en ello nos permite leer la
realidad concreta con visión estratégica, reconociendo el por qué y para qué su
transformación y las razones históricas, políticas y sociales que nos empujan a
tomar acciones concretas que nos permitan construir un mundo mejor donde la
mayor suma de felicidad sea Propósito Político y no discurso demagógico. Por
ello es necesario reconocer que la investigación y la divulgación del
conocimiento Histórico no puede ser un ejercicio académico, sino una
construcción colectiva de la realidad pasada a la que pertenecemos
ineludiblemente, por ello quizá debemos hablar de la memoria como un hecho de
subversión, la memoria colectiva como una estrategia política, con un alcance
estremecedor de las bases del “Estado Natural”
En éste sentido,
la propuesta de construcción colectiva deja de ser una moda oficial y se
convierte en una necesidad histórica de la cual somos protagonistas activos y
militantes, así andamos dando pasos fuertes que deben ser cada día más firmes y
contundentes porque no debemos permitirnos la duda ni la flaqueza en momentos
en que la patria nos llama.
Construir en
colectivo por ahora será difícil, pues el todo social nos ha enseñado lo
contrario, sin embargo es necesario ver la energía, la voluntad y el amor de todos para hacer la revolución, porque eso que todos tenemos debe estar
junto, no podemos tenerlo desde la individualidad, porque es momento para que la
historia responda y registre lo que hacemos agarrados de la mano, hombro con
hombro, es momento de mirarnos en la mirada del otro y desde allí mirar juntos
lo que nos pertenece y que por siempre nos fue arrancado, para ello está la
memoria, la historia desconocida, la que también nos arrancaron, la relegada al
cuento, al mito y la leyenda.
Hoy no es momento
para dejar crecer el ego fastidioso que nos han cultivado, hoy o avanzamos
juntos o avanzamos juntos no hay más opciones para liberarnos como pueblo, hoy
nos reconocemos el uno en el otro. La necesidad de hacerlo pasa por leer
estratégicamente la realidad que tenemos, la lectura sobre Palestina y la
Acción de Israel que no tiene diferencias con la España de la Reina Isabel y su
presencia en el “nuevo mundo”; La intervención de la hegemonía financiera sobre
la economía Venezolana que no se diferencia de los barcos cargados de Oro rumbo
a la península británica en la época colonial, la extracción por nuestras
fronteras colombo-venezolana que no se diferencia del comercio pirata de
Holanda en costas de Venezuela a finales del siglo XVI.
Nos queda seguir
reflexionando al mundo que tenemos y preguntarnos ¿ha cambiado el mundo y la
esencia de la dominación? ¿el poder sobre el otro, es diferente a la colonia? ¿Ciertamente
el mundo hoy es diferente? ¿Acaso no convivimos con las mismas fuerzas de
control? ¿La esencia de la existencia del hombre es la misma y sólo cambian sus
formas? Pues vamos a mirarnos, vamos a reconocernos porque en algo hemos
avanzado y la guerra contra Venezuela no es
por el petróleo ni por el agua, es por la fibras y los hilos conductores que
estamos tocando, la guerra es porque nos hemos planteado transformar las
relaciones sociales de poder y acabar con el estado natural como está
planteado, la guerra es porque nosotros estamos mirando otro mundo posible.
Estamos Mirando
al SUR y en eso estamos supremamente juntos, no nos permitamos la distracción
ni el Cansancio.
!VENCEREMOS!
Rodolfo Vivas
Barrera
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