lunes, 31 de agosto de 2015

La Frontera Tiene su Historia

En este momento de tensas relaciones binacionales es pertinente revisar la conformación histórica, social y cultural de la frontera, comprendida en una franja que va desde Mérida hasta Pamplona dividida por el río Táchira, ver que la cocina típica de la región se parece de tal manera que de este lado de la linea le llamamos pizca Andina, de aquel lado le llaman Chingua, o los ricos pasteles de yuca, la papa rellena, el bofe, los chicharrones de cochino, o una cabeza de cochino azada, las morcillas, la chicha de maíz o el mazato o decir que la población de Pamplona y Mérida eran centros para la formación educativa de toda la zona de frontera, sólo por nombrar algunos de los elementos que nos tienen más unidos que separados.

Históricamente la región es producto del mismo nacimiento, vienen del mismo contingente de conquistadores que se establecieron en Pamplona y que por diversas condiciones llegaron hasta Mérida, pasando por el Valle de San Cristóbal, enclavando en San Cristóbal un punto intermedio entre el comercio que mantenían Pamplona y Mérida Provincias pertenecientes al Virreinato de Nueva Granada.

Hasta 1777 lo que hoy conocemos como Zona fronteriza, no era frontera alguna entre dos países sino de dos provincias que inicialmente dependían del corregimiento de Tunja y luego al Virreinato de la Nueva Granada. En 1811 la Provincia Mérida se une a la Independencia de Venezuela y así junto a las demás provincias de la Capitanía General de Venezuela conformaron el territorio hoy conocido como nación
venezolana, esto marca la primera linea real de frontera que queda delimitada por el Río Táchira que anteriormente dividiera a la Provincia de Mérida de la Provincia de Pamplona.

En 1819 se decreta la creación de la Gran Colombia en el Congreso de Angostura consolidándose en 1821 en el Congreso de Cúcuta, así la frontera hoy conocida sigue sin efecto hasta 1830 cuando en mayo de ese año se convoca el Congreso Constituyente de Valencia donde se nombró a José Antonio Páez como presidente de Venezuela y éste a su vez declara la total Autonomía de Venezuela. Aquí se disuelve definitivamente la Gran Colombia, ya habiendo pasado por la Cosiata en 1826 (Movimiento separatista Impulsado por José Antonio Páez) y por la Convención de Ocaña de 1828 cuando se intentó reformar la Constitución de 1821, congreso que queda sin efecto por las diferencias políticas entre Centralistas (Bolivarianos) y Federalistas (Santanderianos) que terminó con la
Retirada de los Bolivarianos.

Queda Claro que entre Jośe Antonio Páez y Francisco de Paula Santander acaban con las intenciones integradoras de Bolívar quien para la fecha andaba moribundo por las costas colombianas, perseguido por ambas fracciones para ser asesinado.

A partir de 1830 queda dividida la frontera entre Colombia y Venezuela, en San Antonio del Táchira punto intermedio entre Pamplona, Cúcuta y San Cristóbal, no es poca cosa lo que allí se ha vivido durante 185 años de Frontera.

El Táchira en la década de 1870 se convirtió en un gran emporio comercial cafetalero lo que tenía un impacto comercial en el territorio que corresponde al Norte de Santander a través de Cúcuta, el Táchira, el Valle del Mocotíes y la Zona sur del Lago de Maracaibo, con un comercio formado y fundamentado por el capital transnacional europeo que se instaló en la región con la llegada de las casas alemanas de comercio del Café, entre ellas la Van Dissel, la Stein Furth Company y Steinvorth.

Dicho comercio recogía los resultados del Gran negocio del Café y generaba una movilización desde Cúcuta-Puerto Santander -la Fría y Rubio-Santa Ana del Táchira- San Cristóbal la Fría donde se conseguía el Ferrocarril del Táchira que llevaba las cargas de café a los puertos en el lago, para luego ser llevadas a Hamburgo y Nueva Yorck.
Si vemos geográficamente éste recorrido damos cuenta que la frontera del Táchira y el Norte de Santander han estado fuertemente enlazadas desde finales del siglo XIX, podemos ver como los puntos de encuentro que hoy asechan en la frontera son los mismos que en aquella época eran puntos de cruce de comercio, a través del puerto de Santander y Boca de Grita llegando a la Fría y a través de San Antonio del Táchira para llegar a San Cristóbal, sin dejar de ver la participación comercial que tenía el Valle del Mocotíes al recoger el café de Pregonero, Tovar, Zea, Santa Cruz de Mora para ser llevados al mismo punto en el Lago de Maracaibo.

Además de éste sistema comercial fue creciendo otro sistema de comercio informal que recogía la medicina, vestimenta y otros artículos que llegaban por la misma ruta desde Inglaterra, Alemania y Estados Unidos. La Ruta de dichos artículos, era desde el lago de Maracaibo a la Boca de Río Grita donde cruzaba al Norte de Santander por Puerto Santander y luego llevados a Cúcuta, de allí lo recogían los conocidos Caleteros quienes cruzaban el río Táchira por San Antonio y luego caminaban por las montañas de los Andes llevando las mercancías, sin pasar por control alguno.

De la mano del fenómeno comercial iban también formándose los intereses y las intenciones políticas, es por San Antonio del Táchira donde penetran grupos armados desde Cúcuta que se unen bajo el mando de Cipriano Castro para tomar el mando del Gran Estado los Andes, se dieron la Batalla de Capacho Viejo y Rubio donde las fuerzas de Castro resultaron Vencedoras, posteriormente en 1892 emprende junto a Juan Vicente Gómez la Batalla contra la Revolución Legalista saliendo vencedor en la Batalla de Palmira y San Juan de Lagunillas llegando a Mérida, donde se planificó la primera toma de Caracas para garantizar la Continuidad de Andueza Palacios en la Presidencia, éste plan no resulta, pues Joaquín Crespo resulto Vencedor en Caracas, éste evento simbólico en la política regional, hace que Juan Vicente Gómez y Cipriano Castro reculen y se atrincheren en Cúcuta hasta 1899.

Durante éste tiempo se planificó en tierras colombianas con la ayuda del capital internacional de las casas Alemanas la Revolución Restauradora encabezada por Castro y Gómez con el fin de tomar el poder central en Caracas, por dos razones fundamentales, la primera mantener el negocio del café que estaba cayendo por el auge cafetalero mexicano y por la aparición del petroleo, y la segunda, echar mano del negocio petrolero que hasta ese momento estaba en manos de algunas familias del Táchira.

Estratégicamente es Cúcuta y la zona de frontera, no sólo un centro comercial sino también un centro de conspiración y de entrada de revueltas subversivas a territorio venezolano, y esto tiene rastros históricos. Por la misma zona se formo la revuelta de los Comuneros de los Andes a finales del siglo XVIII para Marchar a Caracas con intenciones independentistas, Posteriormente el mismo territorio fue puerta de entrada para que el Libertador Simón Bolívar emprendiera la Campaña Admirable, luego es el espacio de organización contra la Revolución Legalista y como se menciona anteriormente centro de conformación estratégico de la Revolución Restauradora, Cabe destacar que en Cúcuta se planificó la Toma de Caracas y Bogotá con el fin de unir nuevamente a la Gran Colombia, Castro financió el avance de los Liberales Amarillos desde Cúcuta a Bogotá (esto no avanzó).

Es Cúcuta también la puerta de entrada del General Garbiras quien apoyado financiera y militarmente por el gobierno conservador de Colombia en 1901 intenta derrocar al General Castro, este avance llegó hasta San Cristóbal donde fueron derrocados en la conocida Batalla de San Cristóbal.

En 1912 por la misma frontera fueron pasados al rededor de 1500 fusiles alemanes enviados desde Europa por Cipriano Castro para ser usados en la toma de Caracas, echo frustrado, pues el nivel de organización armada de las fuerzas gomecistas no permitió dichos intentos.
Estamos hablando de una frontera que tiene una trayectoria cultural, económica y política que no puede verse con ojo rasero, hay que profundizar en su estudio, porque allí se encuentran raíces muy profundas de las condiciones que estamos viviendo hoy.
En la lectura crítica de la realidad concreta y transitando al hilo conductor de la historia, hoy estamos viendo como revienta una lógica fronteriza que tiene más de cien años afinando y desarrollando estrategias no sólo de crecimiento económico sino también de intereses políticos entre ambas naciones, asumiendo las similitudes y desencuentros entre el financiamiento de los conservadores colombianos en 1901 a los conservadores Venezolanos para derrocar a un gobierno Liberal, gobierno liberal que tenía las plenas intenciones de reintegrar a la Gran Colombia, es decir de rescatar la idea Bolivariana, como en la Venezuela de hoy se impulsa la integración de Nuestra América rescatando la idea de Bolívar, con la diferencia que en aquella época Cipriano Castro si financió a los Liberales Colombianos para la toma de Bogotá, acción que hoy no tiene cabida en la Venezuela integracionista; asumiendo que el financiamiento de acciones contra los gobiernos de ambos países se han gestado en Cúcuta por la capacidad que tiene la frontera de generar recursos económicos para dichos planes políticos.

No es descabellado pensar que estamos en la misma situación de 1901 y que después de 114 años de autonomía de ambos países no se ha tratado a la zona de frontera con el debido tacto estratégico que permita sanar heridas que están atadas al pasado inmediato fronterizo, y que sólo han cambiado tácticas de la guerra, pero que el fondo carga con los intereses políticos de ambos países.

es decir que no se trata solo del río Táchira o del puente Simón Bolívar, sino que, se trata de una cosmogonía regional de cultura, que territorialmente fue quebrada a la fuerza pero que culturalmente sigue unida en formas y costumbres tradicionales sumado a un proceso silencioso de guerra orquestado en la frontera por el capital transnacional de la mano de un estado colombiano complaciente que usa la frontera como la usó Castro, Gómez, Bolívar y Garbiras, cada uno con intenciones distintas.

Con las diferencias en el pensamiento político que cada uno tenía, Bolívar en el congreso de Cúcuta impulsó la Gran Colombia, Castro desde Cúcuta impulsó la reunificación de la Gran Colombia, Gómez impulsó desde la frontera una política económica para el Gran Capital y Garbiras defendió desde la frontera los intereses conservadores de la oligarquía colombiana.

Aquí cabe preguntarse, ¿Conocemos nuestra historia? esas intenciones, ¿conocemos las intenciones de hoy?, o ¿Somos víctimas de la manipulación política internacional para ver en Venezuela a un enemigo inexistente y así justificar la puerta de entrada de nuevas revueltas militares en territorio Venezolano?, ¿conoce el pueblo de la frontera su historia?, y las relaciones de poder que se han jugado en dicho territorio, ¿conocemos el significado geopolítico de la región? ¿Sabemos nosotros, pueblo de frontera, que no fuimos nosotros pueblo los que decidimos estar divididos? ¿sabemos que somos responsables de nuestra propia historia? ¿realmente somos diferentes?


Sigamos profundizando en esto, sigamos indagando, porque la frontera tiene su historia, tiene sus relaciones sociales, y tiene un hilo que no está roto y por encima de todo, tenemos que reconocer que no se trata, del puente, del río y del otro lado de la frontera. 



Rodolfo Vivas Barrera

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