En
este momento de tensas relaciones binacionales es pertinente revisar
la conformación histórica, social y cultural de la frontera,
comprendida en una franja que va desde Mérida hasta Pamplona
dividida por el río Táchira, ver que la cocina típica de la región
se parece de tal manera que de este lado de la linea le llamamos
pizca Andina, de aquel lado le llaman Chingua, o los ricos pasteles
de yuca, la papa rellena, el bofe, los chicharrones de cochino, o una
cabeza de cochino azada, las morcillas, la chicha de maíz o el mazato
o decir que la población de Pamplona y Mérida eran centros para la
formación educativa de toda la zona de frontera, sólo por nombrar
algunos de los elementos que nos tienen más unidos que separados.
Históricamente
la región es producto del mismo nacimiento, vienen del mismo
contingente de conquistadores que se establecieron en Pamplona y que
por diversas condiciones llegaron hasta Mérida, pasando por el Valle
de San Cristóbal, enclavando en San Cristóbal un punto intermedio
entre el comercio que mantenían Pamplona y Mérida Provincias
pertenecientes al Virreinato de Nueva Granada.
Hasta
1777 lo que hoy conocemos como Zona fronteriza, no era frontera
alguna entre dos países sino de dos provincias que inicialmente
dependían del corregimiento de Tunja y luego al Virreinato de la
Nueva Granada. En 1811 la Provincia Mérida se une a la Independencia
de Venezuela y así junto a las demás provincias de la Capitanía
General de Venezuela conformaron el territorio hoy conocido como
nación
venezolana, esto marca la primera linea real de frontera que queda delimitada por el Río Táchira que anteriormente dividiera a la Provincia de Mérida de la Provincia de Pamplona.
venezolana, esto marca la primera linea real de frontera que queda delimitada por el Río Táchira que anteriormente dividiera a la Provincia de Mérida de la Provincia de Pamplona.
En
1819 se decreta la creación de la Gran Colombia en el Congreso de
Angostura consolidándose en 1821 en el Congreso de Cúcuta, así la
frontera hoy conocida sigue sin efecto hasta 1830 cuando en mayo de
ese año se convoca el Congreso Constituyente de Valencia donde se
nombró a José Antonio Páez como presidente de Venezuela y éste a
su vez declara la total Autonomía de Venezuela. Aquí se disuelve
definitivamente la Gran Colombia, ya habiendo pasado por la Cosiata
en 1826 (Movimiento separatista Impulsado por José Antonio Páez) y
por la Convención de Ocaña de 1828 cuando se intentó reformar la
Constitución de 1821, congreso que queda sin efecto por las
diferencias políticas entre Centralistas (Bolivarianos) y
Federalistas (Santanderianos) que terminó con la
Retirada de los
Bolivarianos.
Queda
Claro que entre Jośe Antonio Páez y Francisco de Paula
Santander acaban con las intenciones integradoras de Bolívar quien
para la fecha andaba moribundo por las costas colombianas, perseguido
por ambas fracciones para ser asesinado.
A
partir de 1830 queda dividida la frontera entre Colombia y
Venezuela, en San Antonio del Táchira punto intermedio entre
Pamplona, Cúcuta y San Cristóbal, no es poca cosa lo que allí se
ha vivido durante 185 años de Frontera.
El
Táchira en la década de 1870 se convirtió en un gran emporio
comercial cafetalero lo que tenía un impacto comercial en el
territorio que corresponde al Norte de Santander a través de Cúcuta,
el Táchira, el Valle del Mocotíes y la Zona sur del Lago de
Maracaibo, con un comercio formado y fundamentado por el capital
transnacional europeo que se instaló en la región con la llegada de
las casas alemanas de comercio del Café, entre ellas la Van Dissel,
la Stein Furth Company y Steinvorth.
Dicho
comercio recogía los resultados del Gran negocio del Café y
generaba una movilización desde Cúcuta-Puerto Santander -la Fría y
Rubio-Santa Ana del Táchira- San Cristóbal la Fría donde se
conseguía el Ferrocarril del Táchira que llevaba las cargas de café
a los puertos en el lago, para luego ser llevadas a Hamburgo y Nueva
Yorck.
Si
vemos geográficamente éste recorrido damos cuenta que la frontera
del Táchira y el Norte de Santander han estado fuertemente enlazadas
desde finales del siglo XIX, podemos ver como los puntos de encuentro
que hoy asechan en la frontera son los mismos que en aquella época
eran puntos de cruce de comercio, a través del puerto de Santander y
Boca de Grita llegando a la Fría y a través de San Antonio del
Táchira para llegar a San Cristóbal, sin dejar de ver la
participación comercial que tenía el Valle del Mocotíes al recoger
el café de Pregonero, Tovar, Zea, Santa Cruz de Mora para ser
llevados al mismo punto en el Lago de Maracaibo.
Además
de éste sistema comercial fue creciendo otro sistema de comercio
informal que recogía la medicina, vestimenta y otros artículos que
llegaban por la misma ruta desde Inglaterra, Alemania y Estados
Unidos. La Ruta de dichos artículos, era desde el lago de Maracaibo
a la Boca de Río Grita donde cruzaba al Norte de Santander por
Puerto Santander y luego llevados a Cúcuta, de allí lo recogían
los conocidos Caleteros quienes cruzaban el río Táchira por San
Antonio y luego caminaban por las montañas de los Andes llevando las
mercancías, sin pasar por control alguno.
De
la mano del fenómeno comercial iban también formándose los
intereses y las intenciones políticas, es por San Antonio del
Táchira donde penetran grupos armados desde Cúcuta que se unen bajo
el mando de Cipriano Castro para tomar el mando del Gran Estado los
Andes, se dieron la Batalla de Capacho Viejo y Rubio donde las
fuerzas de Castro resultaron Vencedoras, posteriormente en 1892
emprende junto a Juan Vicente Gómez la Batalla contra la Revolución
Legalista saliendo vencedor en la Batalla de Palmira y San Juan de
Lagunillas llegando a Mérida, donde se planificó la primera toma
de Caracas para garantizar la Continuidad de Andueza Palacios en la
Presidencia, éste plan no resulta, pues Joaquín Crespo resulto
Vencedor en Caracas, éste evento simbólico en la política
regional, hace que Juan Vicente Gómez y Cipriano Castro reculen y se
atrincheren en Cúcuta hasta 1899.
Durante
éste tiempo se planificó en tierras colombianas con la ayuda del
capital internacional de las casas Alemanas la Revolución
Restauradora encabezada por Castro y Gómez con el fin de tomar el
poder central en Caracas, por dos razones fundamentales, la primera
mantener el negocio del café que estaba cayendo por el auge
cafetalero mexicano y por la aparición del petroleo, y la segunda,
echar mano del negocio petrolero que hasta ese momento estaba en
manos de algunas familias del Táchira.
Estratégicamente es Cúcuta y la zona de frontera, no sólo un
centro comercial sino también un centro de conspiración y de
entrada de revueltas subversivas a territorio venezolano, y esto
tiene rastros históricos. Por la misma zona se formo la revuelta de
los Comuneros de los Andes a finales del siglo XVIII para Marchar a
Caracas con intenciones independentistas, Posteriormente el mismo
territorio fue puerta de entrada para que el Libertador Simón
Bolívar emprendiera la Campaña Admirable, luego es el espacio de
organización contra la Revolución Legalista y como se menciona
anteriormente centro de conformación estratégico de la Revolución
Restauradora, Cabe destacar que en Cúcuta se planificó la Toma de
Caracas y Bogotá con el fin de unir nuevamente a la Gran Colombia,
Castro financió el avance de los Liberales Amarillos desde Cúcuta a
Bogotá (esto no avanzó).
Es
Cúcuta también la puerta de entrada del General Garbiras quien
apoyado financiera y militarmente por el gobierno conservador de
Colombia en 1901 intenta derrocar al General Castro, este avance
llegó hasta San Cristóbal donde fueron derrocados en la conocida
Batalla de San Cristóbal.
En
1912 por la misma frontera fueron pasados al rededor de 1500 fusiles
alemanes enviados desde Europa por Cipriano Castro para ser usados en
la toma de Caracas, echo frustrado, pues el nivel de organización
armada de las fuerzas gomecistas no permitió dichos intentos.
Estamos
hablando de una frontera que tiene una trayectoria cultural,
económica y política que no puede verse con ojo rasero, hay que
profundizar en su estudio, porque allí se encuentran raíces muy
profundas de las condiciones que estamos viviendo hoy.
En
la lectura crítica de la realidad concreta y transitando al hilo
conductor de la historia, hoy estamos viendo como revienta una lógica
fronteriza que tiene más de cien años afinando y desarrollando
estrategias no sólo de crecimiento económico sino también de
intereses políticos entre ambas naciones, asumiendo las similitudes
y desencuentros entre el financiamiento de los conservadores
colombianos en 1901 a los conservadores Venezolanos para derrocar a
un gobierno Liberal, gobierno liberal que tenía las plenas
intenciones de reintegrar a la Gran Colombia, es decir de rescatar la
idea Bolivariana, como en la Venezuela de hoy se impulsa la
integración de Nuestra América rescatando la idea de Bolívar, con
la diferencia que en aquella época Cipriano Castro si financió a
los Liberales Colombianos para la toma de Bogotá, acción que hoy no
tiene cabida en la Venezuela integracionista; asumiendo que el
financiamiento de acciones contra los gobiernos de ambos países se
han gestado en Cúcuta por la capacidad que tiene la frontera de
generar recursos económicos para dichos planes políticos.
No
es descabellado pensar que estamos en la misma situación de 1901 y
que después de 114 años de autonomía de ambos países no se ha
tratado a la zona de frontera con el debido tacto estratégico que
permita sanar heridas que están atadas al pasado inmediato
fronterizo, y que sólo han cambiado tácticas de la guerra, pero que
el fondo carga con los intereses políticos de ambos países.
es decir que no se trata solo del río Táchira o del puente Simón
Bolívar, sino que, se trata de una cosmogonía regional de cultura,
que territorialmente fue quebrada a la fuerza pero que culturalmente
sigue unida en formas y costumbres tradicionales sumado a un proceso
silencioso de guerra orquestado en la frontera por el capital
transnacional de la mano de un estado colombiano complaciente que usa
la frontera como la usó Castro, Gómez, Bolívar y Garbiras, cada
uno con intenciones distintas.
Con
las diferencias en el pensamiento político que cada uno tenía,
Bolívar en el congreso de Cúcuta impulsó la Gran Colombia, Castro
desde Cúcuta impulsó la reunificación de la Gran Colombia, Gómez
impulsó desde la frontera una política económica para el Gran
Capital y Garbiras defendió desde la frontera los intereses
conservadores de la oligarquía colombiana.
Aquí
cabe preguntarse, ¿Conocemos nuestra historia? esas intenciones,
¿conocemos las intenciones de hoy?, o ¿Somos víctimas de la
manipulación política internacional para ver en Venezuela a un
enemigo inexistente y así justificar la puerta de entrada de nuevas
revueltas militares en territorio Venezolano?, ¿conoce el pueblo de
la frontera su historia?, y las relaciones de poder que se han jugado
en dicho territorio, ¿conocemos el significado geopolítico de la
región? ¿Sabemos nosotros, pueblo de frontera, que no fuimos
nosotros pueblo los que decidimos estar divididos? ¿sabemos que
somos responsables de nuestra propia historia? ¿realmente somos
diferentes?
Sigamos
profundizando en esto, sigamos indagando, porque la frontera tiene su
historia, tiene sus relaciones sociales, y tiene un hilo que no está
roto y por encima de todo, tenemos que reconocer que no se trata, del
puente, del río y del otro lado de la frontera.
Rodolfo Vivas Barrera
Rodolfo Vivas Barrera
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