martes, 30 de junio de 2015

Y la Historia ¿Qué?

La necesidad de avanzar en la construcción colectiva de la revolución pasa por comprender las razones que nos han llevado a plantear que es solo juntos que se construye un proceso de liberación de nuestros pueblos, y es solo juntos porque desde la individualidad se sigue alimentando el estado capitalista burgués que tanto nos dijo Chávez, debemos pulverizar, además, no es sino hecho polvo que podremos construir lo nuevo.
Comprender la coyuntura histórica que hoy nos ha tocado vivir y de la cual somos protagonistas, nos debe llevar a revisar nuestro pasado, reconociendo en “el que hacer de la Historia y la historiografía” aquello de que siempre la escribirán los vencedores. Esto de los vencedores será siempre el reconocimiento individual a quienes manejan el poder y el orden social, reconocimiento y exaltación a quienes se apropiaron de los medios de producción y de las relaciones sociales de poder establecidas como un orden natural de la humanidad.
Desconocer en la historiografía nacional el movimiento social es una virtud del poder hegemónico, desconocer a: los negros, indios, mulatos, los sin tierra que participaron en los movimientos emancipatorios después de 1810, se arrimaron a la corriente Zamorana por la libertad de nuestras tierras, construyeron carreteras y cosecharon haciendas de Cacao y Café a finales del siglo XIX e Inicios del siglo XX,  a quienes participaron en la explotación petrolera, a quienes lucharon contra la tripartita después del 58,  a quienes murieron a manos de la derecha, a todas las víctimas del plan Cóndor en el Cono Sur, a quienes por siempre han clamado libertad desde la juntura. Es reducir nuestra memoria a la iconografía y a los “Héroes” de la Patria.
Por ello siempre la historia desde la academia pondrá uno al lado del otro a todos los Presidentes de Venezuela sin distinguir  sus ideas y los poderes a que responden, pondrá una fecha junto a otra sin visualizar la realidad concreta de esos famosos “Periodos Históricos” pues no necesita la historia y la historiografía más que echar el cuento. Allí uno de los grandes problemas de la historia como ciencia, pues nos deja la construcción del pasado como una recolección de nombres y fechas sólo para la diversión de la imaginación.
Podremos juzgar la forma como está contemplada la historia, pero ello no responde a su esencia en si misma. La historia también responde a la necesidad de crear un orden social como estado natural, que además como visión del pasado no nos permite reconocernos en ella, sólo verla a la distancia como si no fuésemos víctimas y victimarios de ese pasado.
La historia hoy debe transformar sus formas, desde el reconocimiento en el pasado para determinar nuestras acciones, pues la lectura crítica de la realidad concreta no se determina a sí misma, porque la realidad concreta responde a un hilo conductor enraizado en el pasado ancestral, en el pasado de largo, mediano y corto plazo, pues el reconocimiento en ello nos permite leer la realidad concreta con visión estratégica, reconociendo el por qué y para qué su transformación y las razones históricas, políticas y sociales que nos empujan a tomar acciones concretas que nos permitan construir un mundo mejor donde la mayor suma de felicidad sea Propósito Político y no discurso demagógico. Por ello es necesario reconocer que la investigación y la divulgación del conocimiento Histórico no puede ser un ejercicio académico, sino una construcción colectiva de la realidad pasada a la que pertenecemos ineludiblemente, por ello quizá debemos hablar de la memoria como un hecho de subversión, la memoria colectiva como una estrategia política, con un alcance estremecedor de las bases del “Estado Natural”
En éste sentido, la propuesta de construcción colectiva deja de ser una moda oficial y se convierte en una necesidad histórica de la cual somos protagonistas activos y militantes, así andamos dando pasos fuertes que deben ser cada día más firmes y contundentes porque no debemos permitirnos la duda ni la flaqueza en momentos en que la patria nos llama.
Construir en colectivo por ahora será difícil, pues el todo social nos ha enseñado lo contrario, sin embargo es necesario ver la energía, la voluntad y el amor de todos para hacer la revolución, porque eso que todos tenemos debe estar junto, no podemos tenerlo desde la individualidad, porque es momento para que la historia responda y registre lo que hacemos agarrados de la mano, hombro con hombro, es momento de mirarnos en la mirada del otro y desde allí mirar juntos lo que nos pertenece y que por siempre nos fue arrancado, para ello está la memoria, la historia desconocida, la que también nos arrancaron, la relegada al cuento, al mito y la leyenda.
Hoy no es momento para dejar crecer el ego fastidioso que nos han cultivado, hoy o avanzamos juntos o avanzamos juntos no hay más opciones para liberarnos como pueblo, hoy nos reconocemos el uno en el otro. La necesidad de hacerlo pasa por leer estratégicamente la realidad que tenemos, la lectura sobre Palestina y la Acción de Israel que no tiene diferencias con la España de la Reina Isabel y su presencia en el “nuevo mundo”; La intervención de la hegemonía financiera sobre la economía Venezolana que no se diferencia de los barcos cargados de Oro rumbo a la península británica en la época colonial, la extracción por nuestras fronteras colombo-venezolana que no se diferencia del comercio pirata de Holanda en costas de Venezuela a finales del siglo XVI.
Nos queda seguir reflexionando al mundo que tenemos y preguntarnos ¿ha cambiado el mundo y la esencia de la dominación? ¿el poder sobre el otro, es diferente a la colonia? ¿Ciertamente el mundo hoy es diferente? ¿Acaso no convivimos con las mismas fuerzas de control? ¿La esencia de la existencia del hombre es la misma y sólo cambian sus formas? Pues vamos a mirarnos, vamos a reconocernos porque en algo hemos avanzado y la guerra contra  Venezuela no es por el petróleo ni por el agua, es por la fibras y los hilos conductores que estamos tocando, la guerra es porque nos hemos planteado transformar las relaciones sociales de poder y acabar con el estado natural como está planteado, la guerra es porque nosotros estamos mirando otro mundo posible.
Estamos Mirando al SUR y en eso estamos supremamente juntos, no nos permitamos la distracción ni el Cansancio.

!VENCEREMOS!


Rodolfo Vivas Barrera   
�  

miércoles, 24 de junio de 2015

Esclavitud

Vamos a plantearnos dentro de tanta locura
buscar las maneras que nos encuentren como pueblo
en la necesidad imperiosa de vencer la opresión
Y romper el yugo que mantiene a nuestras conciencias sometidas
bajo las sombras de la esclavitud